La siega

abril 30, 2018

Los últimos vestigios de un arte y oficio de toda la vida

Como un último destello de aquellas labores del campo de toda la vida, aún podemos ver en nuestra localidad, muestras de la siega en los campos. Podemos decir sin lugar a dudas que se trata de un bien cultural inmaterial, que heredado de padres a hijos, ha ido forjando la identidad del trabajo de siempre en los campos andaluces, antes que el avance de la moderna maquinaria industrial se inculcase en España desde mediados de los años 60. 
 
La siega, una de las tareas más laboriosas de la agricultura pero a la vez más gratificante; tras la siembra, los cuidados, riegos… al final se recoge el fruto de tantos sudores y trabajos.
 
Es hermoso ver los campos dorados con las espigas rebosantes de granos meciéndose al aire, esperando ser cortadas para convertirse, en el molino, en harina, el polvo preciado con el que se hace el pan, principal alimento junto con el arroz de gran parte de la población mundial.
 
Y así no es de extrañar que esta actividad haya sido inspiración para grandes pintores, en sus cuadros han plasmado esos momentos de la recolección del cereal, pero como todo este trabajo también se ha modernizado, con la llegada de las máquinas todo es automático y así se ahorra tiempo.